La comunicación, esa gran desconocida.
En telemarketing se habla mucho de comunicación: comunicar los mensajes correctos, comunicarse con el cliente, dejar al interlocutor que comunique sus necesidades...
Pero lo cierto es que se habla poco de la comunicación entre teleoperadores. A veces, la calidad de una campaña de marketing depende en gran medida de la salud mental de las personas que pasan su jornada llamando constantemente y hablando con gente por teléfono. Con este tipo de trabajo es fácil sentirse reificado (que significa "cosificado", es decir, despojado de humanidad y convertido en objeto). Se puede llegar a sentir que no se tiene contacto humano real.
Por eso es importante fomentar la comunicación entre las personas que día a día llevan las campañas de telemarketing. Sin una comunicación que les ayude a humanizar su trabajo la calidad del mismo bajará, como así su calidad de vida y su salud psicológica. Un teleoperador o un telemarketer de baja por stress no ayudan a nadie, y desde luego, nada nos hace presagiar que vuelva a reincorporarse al trabajo o que cuando lo haga rinda al 100%.
Por eso, es necesaria la comunicación. Pero una comunicación HUMANA, SINCERA y LIBRE. No hablo de comunicaciones corporativas, sino de la posibilidad de abrir diálogos reales y libres, que aporten valor y que llenen la vida del empleado.
A veces, quizás por mi juventud, creo que estas cosas son posibles. Y desearía que así fuese. Entiendo que para ello es necesario predicar con el ejemplo y eso intento día a día en mi trabajo. Aún hoy debo de confesar que mis resultados no son demasiado buenos, pero creo firmemente en lo que expongo y no voy a deponer mi actitud. Porque hacerlo, sería rendirme a las visiones tradicionales que han hecho enfermar nuestro sistema empresarial y económico.
En telemarketing se habla mucho de comunicación: comunicar los mensajes correctos, comunicarse con el cliente, dejar al interlocutor que comunique sus necesidades...
Pero lo cierto es que se habla poco de la comunicación entre teleoperadores. A veces, la calidad de una campaña de marketing depende en gran medida de la salud mental de las personas que pasan su jornada llamando constantemente y hablando con gente por teléfono. Con este tipo de trabajo es fácil sentirse reificado (que significa "cosificado", es decir, despojado de humanidad y convertido en objeto). Se puede llegar a sentir que no se tiene contacto humano real.
Por eso es importante fomentar la comunicación entre las personas que día a día llevan las campañas de telemarketing. Sin una comunicación que les ayude a humanizar su trabajo la calidad del mismo bajará, como así su calidad de vida y su salud psicológica. Un teleoperador o un telemarketer de baja por stress no ayudan a nadie, y desde luego, nada nos hace presagiar que vuelva a reincorporarse al trabajo o que cuando lo haga rinda al 100%.
Por eso, es necesaria la comunicación. Pero una comunicación HUMANA, SINCERA y LIBRE. No hablo de comunicaciones corporativas, sino de la posibilidad de abrir diálogos reales y libres, que aporten valor y que llenen la vida del empleado.
A veces, quizás por mi juventud, creo que estas cosas son posibles. Y desearía que así fuese. Entiendo que para ello es necesario predicar con el ejemplo y eso intento día a día en mi trabajo. Aún hoy debo de confesar que mis resultados no son demasiado buenos, pero creo firmemente en lo que expongo y no voy a deponer mi actitud. Porque hacerlo, sería rendirme a las visiones tradicionales que han hecho enfermar nuestro sistema empresarial y económico.
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